
Cuando mi primer novio terminó conmigo, quise cambiarme de escuela, todo me lo recordaría siempre. Crecí y tuve otro novio, afortunadamente no era de mi escuela, pero cuando terminamos quise cambiarme de ciudad. Con el tiempo el país también me estorbó. Cuando probé otro país, acabé no volviendo a ese país. El continente aún no me incomoda, pero conocí a alguien más. Ese alguien me regaló una noche la luna y un par de estrellas. Aun no consigo saber cómo dejar ésta galaxia.