
martes, 20 de mayo de 2008
domingo, 18 de mayo de 2008
viernes, 9 de mayo de 2008
A la usanza antigua
Asumo que los que se quedaron me apoyan completamente. A menos que… A ver una vez más, aquellos que sientan que mi lucha los representa, pasen con los demás. Creo que ahora si estamos completos.
Bien, no hay nada que explicar. Todos sabemos porque estamos aquí. Dadas las condiciones, a todos aquellos que acabaron en la otra fila hagan favor de pasar por su “ambigú”, su cheque por 50 pesos y su boleto del metro. Muchas gracias por venir.
Una vez más estoy sola, habrá que buscar nuevos aliados.
sábado, 3 de mayo de 2008
De los sueños despostillados.
De los sueños que se quedan en la almohada, mucho antes de ser soñados. Soy de sueños inconclusos, a medias. De los llenos de enojo y faltos de coraje. De los del mal estar para sentirse vivo, de los caducos. De los sueños espinosos, lacerantes, astillados. De los que no se atreven a ser soñados. Sueños que duelen, que no se cumplen, que no se sueñan, que no se mencionan, que jamás existieron.
Sueños mórbidos, difuntos, fúnebres. Sueños incapaces, con gillette oxidada en mano que no corta, ni cortará, nada. Sueños cobardes de soñadores inexpertos. Sueños míos regalados, dados en oferta.
Sueños que he soñado y abandonado. Sueños en orfandad delegados. Sueños que no tienen valor, ni tiempo, ni espacio, ni ganas. Sueños con complicaciones, absurdos, incumplidos. Sueños sustituibles por 100% algodón plisado.
Sueños no autorizados, clasificados, ordenados y archivados; en el muerto, por supuesto. Sueños incoloros, inanimados, imposibles. Sueños sin iniciativa, sin alas, sin motor, sin modo honesto de vida, sin pedigrí. Sueños a escondidas con toque de queda.