jueves, 2 de octubre de 2008

A 40 años de…

¿Cuál 68?

El que no se olvida, el de la historia no prescribe, el del Alzheimer. El de ganamos libertad de prensa, de prensa que nos dice verdad a conveniencia. El de la sangre derramada y a 40 años aun no pasa nada. El de miles de estudiantes (tan malos) muertos. El de seremos escuchados. El de Queta Basilio y la antorcha Olímpica. El de nuestros padres y maestros desencantados; no anden de revoltosos, dedíquense a estudiar. El de ahora: ya no creo, ya no quiero, ya no voto, ya me vale madres, ya pa’qué. El de la nostalgia, de levantar la vos hace tiempo y callar ahora en nuestro México lleno de globalización y post modernismo. El de llovían y no han parado de llover granadas y granaderos. El de Olimpiadas que unen al mundo en un símbolo de paz. El de los cientos de libros que tocan el tema y se venden bien y taquillas abarrotadas de rojo amanecer. El de este año cumplí porque fui a marchar, prendí veladora, vi la película en la tele, lo siento tanto como ustedes (nací 14 años después). El de no queda más que pararnos a gritar encuerados en el centro, igual y así si nos oyen. El de yo formé parte del movimiento pero ese día no estaba en la ciudad, cumplía años mi mamá, llegué tarde, me quedé dormido; pero si estaba con los compañeros. El de nada cambió. El de a 40 años jamás pasó nada. El de habrá que festejar, celebrar, conmemorar, recordar, hablar y hartarnos mediáticamente de la matanza estudiantil de 1968. Y no se olvida.

jueves, 18 de septiembre de 2008


Tengo la teoría de que las niñas desde que nacen tienen la tendencia a ser como serán por siempre. La que es princesita diva así es desde bebe y la ruda, ruda rudísima, también. En particular creo que yo también he sido tal y como soy desde siempre. Desde muy chica aprendí a conseguir siempre lo que quería, me ponía muy morada hasta que sucedía, un buen día perdí los dientes por un "no la pelen", deje de privarme y me volví una niña de kinder garden con dientes metálicos (el ratón de los dientes esos los pagaba mejor). Se dice que era muy dulcita, ahora soy mas amarga. Desde siempre retumbó a voces el "pero tu eres muy fuerte", licenciada a aguantarme.

Me gustan las faldas esas que son de muchos parches, como hechas con retasos de tela, igual que las cobijas con los restos de estambres de muchos colores. Son como analogía de la vida de uno, o la mía. Es como juntar todo lo que se sabe y sumarlo a lo que uno ha visto, bebido, vivido, viajado, caminado, leído, opinado. Lo malo que se hace, lo equivocado que se afirma como quien esta lleno de la verdad absoluta, esos quedan como huecos y ahí es donde se pone una pieza de otro color, de otro tema.

Somos seres completos, integrales, llenos de parches. Me gusta vivirlo todo, hacer de todo, probar de todo a pesar de mis aprensiones. ¿De que otro modo terminaré algún día mi falda? O mucho mas importante me anda por terminar mi cobija, pues me está empezando a dar un poco de frío.



viernes, 12 de septiembre de 2008


Entonces uno que anda tristón porque aquel ya dio el mal paso, llega a casa de la amiga a la que uno no ve hace tiempo. Que cómo has estado, qué ha sido de ti, quieres un cigarro, mejor algo más fuerte, no te pongas triste, y si te cuento lo que me hizo esa vieja, a mi me hizo lo mismo, ya sabes así son las cosas, tu tranquis, cuentas con la banda, quién crees que se casa, yo no me lo pierdo. Uno va mejor, llega él, hace tiempo que no lo veíamos, quién será esa ella. Pásenle, siéntense, ¿chela? Mejor agua. Te ponemos al corriente, y tu novio, ya no tengo, ya conseguí trabajo, me mudo, a Erick lo asaltaron, seguro eran rocos, lo bueno que no pasó nada, les voy a decir la verdad. Es en ese punto donde todo vale madres. La ella desconocida abre la boca, ni su nombre sabemos Dios nos agarre confesados, -tengo un tumor en la cabeza y me voy a morir.- ¡Carajo! No sé , ni importa, si dijo algo antes o después de eso, ni me acuerdo de lo que pasó. Justo cuando me quería ir, pero qué falta de tacto ponerse mal cuando uno ya se anda poniendo bien. Entonces uno a abrir la boca, hay que evitar ser tomados como discrimitativos o como que nos da igual, puras cosas sabias escupe uno en esos momentos: tranquila, no te deprimas, echale ganas, igual los milagros pasan, vive al máximo lo que te queda, no pierdas el tiempo lamentandote, cuentas conmigo, en lo que pueda ayudarte, todos somos cuates, tu tranquis.




Es así como pasa uno de víctima a hijo de puta superficial que te preocupas por tonterías y te tiras al drama, total si aquel dio su mal paso ps muy él, y por muy jodido que ande uno, uno siempre acaba dando gracias; "finalmente no ando tan mal".

martes, 9 de septiembre de 2008

Pedacitos de Roto

Suelo ser una de esas personas torpes que tienden a tropezar consigo mismas. Se me caen las vajillas ajenas de las manos y me apeno. Estropeo lo que toco y eso me avergüenza. Nada es a propósito, sin embargo vivo disculpándome por lo que hago y lo que seguramente haré. Soy una de esas personas. Entonces llegan otros que rompen lo mio, no digo nada, sé que a veces no es intencional, sin embargo esa gente no ofrece disculpas y eso es malo, los pedacitos de roto son difíciles de barrer, siempre queda alguno oculto en el suelo limpio. Me quedo con los pedacitos de roto que alguien más viene a romper. Y duele. Siempre ando descalza.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Estoy cansada de tu cara
de lugar común,
de los recuerdos calientes
que inevitablemente mojan mi memoria.
De todos los besos pendientes,
de nuestras caricias mancas,
de tenerte presente.
Detenerte.

domingo, 1 de junio de 2008

La felicidad se me escapaba por los poros. Jamás se había visto a alguien tan feliz. Hemorrágicamente gota a gota la felicidad empezó a irse. Debí haberlo notado, pero cuando uno está feliz no nota esas pequeñeces. La sangre fluía día tras día y con ella mi felicidad que ya no era mía. Acudí al doctor y en sus palabras lo describió como una fisura, presiona fuerte y ya, fueron sus recomendaciones. Vitamina K. Intenté acumular la sangre, pero no sirvió, ni con esas servilletas muy resistentes. Así pasan las cosas, uno no debe sentirse nunca tan feliz. Ya no soy feliz, ni poquito. Porque aun hoy cuando me siento tantito feliz, empiezo a sangrar. La felicidad no es para mí. Y la sangre siempre me ha dado asco.

martes, 20 de mayo de 2008




domingo, 18 de mayo de 2008

Fue una gran fiesta. Ahí estaba la banda, todos o casi todos. Hubieron chelas, comida, música baile y naturalmente los tambores. El ambiente estuvo agradable. Me divertí. Ahí estaban tus papás, y gran parte de tu familia. Todos tus amigos y algunos amigos comunes, gente que tenía años sin ver. Sólo hubo una cosa que no me gusto. No estabas tú, me hiciste falta.
*Te mando un beso donde quiera que estés. Te extraño mucho y te quiero mucho. Ya pasó un año de que te fuiste.

viernes, 9 de mayo de 2008

A la usanza antigua

Atención. Hagan dos filas. De este lado los que están de acuerdo y de aquel los que no. Ahora, de los que están de acuerdo, levanten la mano solo aquellos que me apoyan. El resto por favor pásese a la otra fila. De los que me apoyan, podrían quedarse únicamente los que no me tienen miedo, no son acarreados, no me deben nada, o son recomendados. Gracias.

Asumo que los que se quedaron me apoyan completamente. A menos que… A ver una vez más, aquellos que sientan que mi lucha los representa, pasen con los demás. Creo que ahora si estamos completos.

Bien, no hay nada que explicar. Todos sabemos porque estamos aquí. Dadas las condiciones, a todos aquellos que acabaron en la otra fila hagan favor de pasar por su “ambigú”, su cheque por 50 pesos y su boleto del metro. Muchas gracias por venir.

Una vez más estoy sola, habrá que buscar nuevos aliados.

sábado, 3 de mayo de 2008

De los sueños despostillados.

De los sueños que se quedan en la almohada, mucho antes de ser soñados. Soy de sueños inconclusos, a medias. De los llenos de enojo y faltos de coraje. De los del mal estar para sentirse vivo, de los caducos. De los sueños espinosos, lacerantes, astillados. De los que no se atreven a ser soñados. Sueños que duelen, que no se cumplen, que no se sueñan, que no se mencionan, que jamás existieron.

Sueños mórbidos, difuntos, fúnebres. Sueños incapaces, con gillette oxidada en mano que no corta, ni cortará, nada. Sueños cobardes de soñadores inexpertos. Sueños míos regalados, dados en oferta.

Sueños que he soñado y abandonado. Sueños en orfandad delegados. Sueños que no tienen valor, ni tiempo, ni espacio, ni ganas. Sueños con complicaciones, absurdos, incumplidos. Sueños sustituibles por 100% algodón plisado.

Sueños no autorizados, clasificados, ordenados y archivados; en el muerto, por supuesto. Sueños incoloros, inanimados, imposibles. Sueños sin iniciativa, sin alas, sin motor, sin modo honesto de vida, sin pedigrí. Sueños a escondidas con toque de queda.